Los maestros de la lección

La discusión era un poco la de siempre: ¿Se puede enseñar fotografía? Si así fuera, ¿Quién estaría capacitado para enseñarla?. Y otras más: ¿Es válida todavía la relación maestro-alumno, o eso ya es el pasado?

La verdad, no llegamos a ningún lado, y ni siquiera nos tomamos unas cervezas mientras lo discutiamos… 🙂

Entonces fui a mis libros (que tanto me han enseñado!). Primero que nada abrí mi pequeña Biblia (una de ellas) Why People Photograph, de Robert Adams. Para completar mi improvisada investigación desenpolvé de mi estantería Lección de Fotografía, de Stephen Shore.  Descubrí algunas cosas que quiero compartir con ustedes:

1. Ya todos sabemos que a nadie se le puede enseñar a ser artista. Pero si lo ayudás con los rudimentos del  oficio (cualquiera sea), le vas a ahorrar unos cuantos años de experimentación solitaria y seguramente se le ocurrirán en el camino algunas ideas creativas.

2. Para enseñar fotografía, o cualquier otra disciplina visual, hay que mostrar imágenes y aprender de ellas mirándolas. Y no estoy hablando de un PPT.

3. Hay que ponerle palabras a las imágenes

4. No hay que esquivar el bulto. Si sos maestro, sos maestro con las responsabilidades que eso conlleva

5. Los «educandos» existen. Es más, todos lo somos hasta el día de nuestra despedida

6. La naturaleza de la relación entre el maestro y el alumno es algo que varía, de acuerdo con eso. Pero no quiere decir que un/a señor/señora que sabe de su materia, y tiene el talento para comunicarla no pueda instruir a 20 personas juntas y que estas aprendan.

7. No todas las respuestas están en Youtube

8. El maestro no debe predicar con su ejemplo ni con su estilo. Eso llevaría a formar pequeñas réplicas del educador. No sirve.

9. Si te tiran en el medio de un bosque sin avisar, siempre está bueno que alguien te alcance un mapa.

10. Educar es hacer. G. B. Shaw estaba equivocadísimo 🙂

 ………………………………………………………¿Ustedes qué piensan?

Fotos: Ken Josephson