Los objetos y el paisaje

¿Que si hay objetos en el paisaje? «Si, claro. No hay paisaje sin objetos. Por el contrario, casi nunca un objeto o varios objetos constituyen por si solos un paisaje» Dijo el viejo fotógrafo sin inmutarse casi, y sin desviar la lupa de la plancha de contactos que estaba mirando.

¿NO piensa usted que el cuerpo humano puede ser tomado como un paisaje? «Si, tal vez es el más elevado de los paisajes. Pero deberá tener un horinzonte, y un cielo también». Cada vez entendía menos. El viejo seguía sin siquiera dar vuelta la cabeza hacia mi. Y respondía con estos trabalenguas!

Corrían los minutos y teníamos que largar la tercera convocatoria del Nano Festival de Fotografía que titulamos: PAISAJE URBANO. Por eso le preguntaba al viejo. Pero no había forma de apurarlo.

¿Conoce la serie «Edificios» de Santiago Porter? Le pregunté con malicia. Seguro que el viejardo no conoce la obra de Santiago. «Esos no son paisajes, son retratos» Me contestó seco, y escupió algo por el costado.

Entonces, un paisaje se compone de objetos, de cielo y de horinzonte. ¿Es asi? «No siempre», dijo el viejo y levantó la vista hacia mi, impaciente.

El maestro siguió en lo suyo. Yo salí del cuartucho y bajé las escaleras de madera, la noche estaba fría y muy húmeda. Tenía los zapatos mojados y mi espíritu esquemático un poco contrariado. En fotografía es casi imposible clasificar un género y que no se multipliquen al instante decenas de excepciones. La convocatoria está abierta, con las fotos en la mano, nos iremos aclarando las ideas.

Fotos: Alburquerque, Nuevo Mexico, por Lee Friedlander. Times Square, por Lars Tunbjörk