LOS PRIMEROS MODERNOS

En su tesis doctoral sobre un grupo de relevantes artistas argentinos a fines del siglo XIX, Laura Malosetti Costa demuestra que las obras que estos artistas produjeron fueron, contrariamente a lo que siempre se pensó en la historiografía local, los primeros modernos en el ámbito local. Sus obras, podían podían parecer «atrasadas» con respecto a las vanguardias europeas, pero en Buenos Aires perturbaban, eran claramente cuestionadoras de lo establecido.

Lo mismo sucedió en el campo de la fotografía con el trabajo de Grete Stern y Horacio Coppola, matrimonio por ese entonces (principios y mediados de los 30) que irrumpió en la escuálida escena fotográfica de Buenos Aires con una muestra «moderna» en los salones de la revista Sur, por invitación de Victoria Ocampo.

Esta muestra fue el inicio de la modernidad en la fotografía argentina, pero en ese momento el medio fotográfico local le dio la espalda. Ni siquiera lo registró. Tanto Grete como Horacio practicaban una fotografía que se nutría en las ideas del arte moderno que se incubaban en la Bauhaus, donde habían estudiado. Nada que ver con las edulcoradas fotografías pictorialistas cuya temática excluyente era la representación simbólica de «lo nacional» en sus más tradicionales manifestaciones.

Mirar, detenidamente, el pasado es la mejor manera de entender el presente. Grete hacía retratos «inexpresivos» y austeros; «todos iguales de aburridos» dijo un crítico de la época. Y Horacio incursionaba por las calles de Buenos Aires con una Leica capturando lo cotidiano, con un ojo puesto en lo vernáculo y otro en la geometría.  Ambos, practicaron el collage y las sobreimpresiones, los rayogramas (a lo Man Ray), etc. etc. Lo curioso es que, al menos en el caso de Coppola, estas experimentaciones fueron hechas sin conocimiento alguno de lo que se estaba haciendo en los paises centrales. Una prueba más, por si hiciera falta alguna, de que la formación cultural es primordial para entrenar el ojo, más allá de estar enterado de lo último que hacen en Europa o Estados Unidos.

¿Cómo podríamos comprender nuestro presente a la luz de aquella irrupción moderna en la fotografía argentina que fue ignorada por todos? (menos el gobierno de Justo, que le encargó a Coppola el libro de fotografías que lo haría famoso).

Miremos las fotografías de Stern y de Coppola de aquella época  nuevamente, ubicándolas en transparencia con nuestras propias fotos, como si fuera una pizarra mágica (¿se acuerdan?). En ese contraste veremos cuán adelantados estaban ellos, y qué tan atrasados estamos nosotros.

Lo que importa, decía Coppola es lograr «una mirada propia»