MANDEN FRUTA

Hasta el Renacimiento, sublime momento de la historia!, las representaciones visuales se hacían de acuerdo a convenciones bien establecidas. Al menos eso dicen los historiadores. No podemos preguntarles a los artistas ni a sus comitentes. Entonces, la piedad, la ira, la traición, etc., todos los sentimientos tenían una «forma» más o menos determinada de expresarse.

Así también, el retrato de un señor (aristócrata primero, burgués después) junto a un perro, hablaba de su virilidad. Pero si el perrito aparecía junto a un señor y su señora, entonces significaba la fidelidad (de ella). Y así las cosas.

Las frutas tenían lo suyo también. Y no voy a escribir de Archimboldo, porque a él le gustaban más los alcauciles y las berenjenas. Cezanne fue un gran pintor de manzanas. Y ya para esa época las manzanas solo pretendían ser… manzanas. Era el espectador el que tenía que desentrañar el «símbolo» subyacente, las intenciones del artista.

Estamos en verano, pleno verano. El mes de enero no termina nunca, el calor arrasa como nunca. Nuestra única salvacíon es consumir frutas. Más precisamente sandías y melones. Pero también de las otras, claro. ¿A quién de ustedes no se les ha ocurrido fotografiar frutas?. Acá les subo algunas imágenes de grandes artistas actuales (por no recurrir a los clásicos!) que han hecho de las frutas verdaderos íconos, y nosotros tenemos que empezar a pensar qué quisieron representar.

Les propongo un juego para empezar la semana: MANDEN FRUTA, la suben al blog y vamos charlando.

¿Quién empieza?

FOTOS. de arriba hacia abajo: Rinko Kawahuchi, Wolfgang Tilmans, Nobuyoshi Araki