México 3 / Monedita de Oro

«No puedes ser monedita de oro ni caerle bien a todos….No ha sido fácil pero de otro modo no me hubiera divertido tanto». Lo dijo la fotógrafa mexicana Carla Verea. Fue la última autora que me tocó en el visionado organizado en el Centro Cultural de España en México.

Carla tiene 35 años y hace poco tiempo decidió dejar el trabajo editorial y dedicarse a sus fotografías. Al salir del mundo de los medios, se dio cuenta que sus fotos podían ser bien distintas, porque empezó a ver que la realidad era también superdiferente de la que «miraba para las revistas». Carla está llena de proyectos y todo lo sube a la red. Vean VANISDOSCOPIO. Vean MISGUARDAESPALDAS. Trabajos muy «chingones» (¿estaré usando bien el término?)

Ayer a la mañana fue una fiesta en el CCEMX. Ya vi diez de los veinte fotógrafos preseleccionados para el Premio Descubrimientos PhotoESpaña 2009. Aunque no la pasé muy bien cuando recorrí el emocionante trabajo de Mayra Martel, de Ciudad Juarez. Me entusiasmé con Mark Powel y su inagotable búsqueda de lo nuevo. Nadie trabaja para los medios de prensa!

Esta ciudad empieza a parecerme maravillosa. Pocas cuadras por detras del CCEMX se abre Tepita, un barrio tradicional, «resistente, peligroso y vital. Un barrio azteca» al decir de Alejandro Castellanos, director del Centro de la Imagen. Un barrio donde se venera a la Santa Muerte en las calles, y donde el tráfico de armas y de drogas es una actividad casi imperceptible que sucede a todas horas a plena luz del dia.

Todavía no les hablo de Patricia Martin-Briceño y su libro hecho a base de fotos familiares sutilmente intervenidas. Una verdadera maravilla. Aqui abajo una muestra nomás del proyecto que hizo para una institución carcelaria, trabajando con los presos el tema de la identidad y sus lugares más queridos

Recién desayuné con Claude y Emily Adams. Rapidito me doy una ducha y termino este comentario, mientras chateo con Buenos Aires. (¿quién será, que cambia de nombre todo el tiempo?). Me voy corriendo al CCEMX, cruzo el Zócalo, el cielo azul tiene un brillo oscuro y denso, como las calles y el olor de la comida en los puestos callejeros. México es una fiesta.