MI MESA ES MI VIDA

Hace unas semanas estuve visitando el estudio de Alicia y Ricardo Sanguinetti, el que fuera de Annemarie Heinrich en la avenida Callao. Estuve mirando el proceso de digitalización que está haciendo el Instituto Griffa (dependiente de la UNTREF) de los negativos de Anemarie.

Y curioseando por los diferentes cuartos de trabajo, me encontré con el laboratorio. Digo: laboratorio de copiado analógico, con una gran Durst de placas y otras tres o cuatro ampliadoras más. La batea de las cubetas, enorme. Todo el equipamiento que hasta no hace muchos años era imprescindible para tener una buena copia (abajo)

Pero además, esos lugares eran un refugio. Yo, que cuando era jovencito copiaba en el baño, también me parecía que el lugar, y al momento, eran un refugio. Un espacio temporal aparte de mi vida cotidiana.

Hoy ya no podemos tener esas experiencias sensoriales. Hoy todo se reduce a una  pantalla… y una mesa. La mesa es lo importante. Es lo que permanece, porque las compus van y vienen, no?

Ayer, investigando la obra de mi admiradísimo Nicholas Nixon, encontré una foto que hizo de su mesa de trabajo (encabezando este post). Me pareció maravillosa. Casi un autorretrato. Después fui buscando otras pero me encontré con una más actual que ya conocía, la de Wolfgang Tillmans (arriba)

¿Cómo son sus mesas de trabajo? Me suben una foto al blog y lo vamos charlando?