NI SE TOCAN NI SE ABRAZAN

La idea fundante del juego que estamos jugando (somos cada vez menos!) se ha convertido, al menos para mi, en una caja de sorpresas. Decirles a las personas que «hagan lo que quieran» frente a la cámara es, en algunos casos, como decirles «bueno, ahora te tirás de la avioneta, ojo que no tenés paracaidas!»

En la foto de arriba, Guadalupe Fernández ha logrado, mejor dicho: sus retratadas han logrado un cierto equilibrio, y hasta una profundidad en el plano muy atractiva. Lo distintivo de esta foto es que las chicas parecen conscientes del espacio para jugar. Como dice Guadalupe: «noto en esta foto una cierta dispersión de los retratados…nadie se toca ni se abraza como suele suceder en las fotos grupales»

Por el contrario, en las fotos de Vane Cuello (arriba), y Silvia Sánchez Puch (abajo) el comportamiento del grupo ha sido el de juntarse lo más posible. Puede haber varias razones para ello: 1) El cariño que se dispensan y que lxs hace juntarse, 2) Nadie quiere quedar en los bordes, a sabiendas de que generalmente el objetivo deforma los cuerpos en esa zona.

Lo cierto es que en la foto de Vane, todxs se disponen en una línea ocupando casi todo el plano del encuadre. Mientras que en la de Silvia todas se apiñan dejando buena parte del mobiliario del laboratorio a la vista. En última instancia, ya sabemos, el fotógrafx tiene la última palabra, pues es quien elige cuál de las tomas va a subir a consideración de los otros participantes.

¿La seguimos?  Suban sus fotos de hoy acá abajo Si hacen click aquí, podrán leer nuevamente las consignas a cumplir durante estos días hasta el 1 de enero. Se pueden sumar cualquier día, acá no hay ninguna obligación. Suerte!