NO PUEDO ESCRIBIR UNA PALABRA

Pero se ve que puedo. Después de varios meses de no entrar a este blog, me pongo a pensar, penar, en voz alta lo que se me viene a la cabeza.

Como siempre mis pensamientos están dando vueltas sobre lo que llamamos imágenes. Las imágenes vendrían a ser eso que vemos y que nos son solamente palabras. Son analogías con el mundo que conocemos, formas familiares que identificamos (un buen grupo de nosotrxs al menos) de la misma manera, o parecida. Pero además hay otras imágenes!

Ya no estoy pensando solo en fotografías, o solo en pinturas. Pienso más bien en retratos. Que pueden estar inscriptos en esas disciplinas, pero también en muchas otras. ¿Cómo calificar un rostro en el avatar de la página de una red social? Es un ícono me soplan al oído.

Jean-Luc Nancy dice, en su texto sobre el retrato en la pintura, que es retrato «la representación de una persona considerada por ella misma». Vale decir, en la imagen debe aparecer la persona, si es el rostro mejor!, totalmente desvinculada de cualquier referencia, atributo, ambiente (en lo posible), acción, u otra distracción que nos saque del asunto esencial del sujeto «absoluto», dice. Y me la dejó picando. En definitiva, al hablar de retrato «autónomo», este buen hombre está diciendo que es y debe ser, «la impresión de un sujeto sin expresión». Así al menos lo ve en muchísimos casos en la historia del arte.

Ahora bien, yo me pregunto, y les pregunto. ¿Qué es un retrato en fotografía? ¿Qué es un retrato en fotografía hoy? (bien distinto de lo que fue en el pasado en tiempos del pictorialismo). ¿Se puede decir que Thomas Ruff es el gran retratista de la fotografía, y que todo lo demás es fotoperiodismo?

Pensé que no podía escribir ni una palabra. En los tiempos que corren, y con la urgencia de los acontecimiento de ahora mismo, hacer preguntas sobre el retrato parece una tontería. Acá estoy entonces, tratando de pensar en otra cosa que me quite esta sensación de inminencia.