PINTORES QUE MIRAN COMO FOTÓGRAFOS

Siempre me ha fascinado mirar detrás de los cuadros, sean pinturas, grabados o fotografías. Es como un acto reflejo antiguo, inconsciente, que funciona automáticamente. Cuando estoy delante de una pintura en el museo, mi primer impulso es ver qué hay detrás.

No en todos los casos se puede ver el reverso de una obra. La pared y los guardias lo impiden. Si uno lo piensa metafóricamente, este impulso puede deberse a dos razones. La primera, es la más ancestral si se quiere, necesitamos comprobar que lo que estamos viendo no es real. Que no es una ventana sino un cuadro. Medio tonto lo mío. Pero hagan la prueba y verán.

La segunda es más interesante para mi. Yo quiero saber qué hay detrás de la obra, conocer al autor, o a la autora. Saber cómo lo hizo, y también por qué lo hizo. Saber de su historia y sus razones. Incluso su casa, su estudio, su familia. Después, vuelvo a ver la obra y ya la miro con atención a otros detalles. Podría decir que la imagen adquiere una profundidad psicológica. Se completa y al mismo tiempo se abre a nuevos interrogantes.


Leonel Luna  fue ganador del segundo premio del Concurso 2017 de la Fundación ArtexArte, de Alfonso y Luz Castillo. Como miembro del jurado, compartí con Valería González, Jorge Zuzulich, y Eduardo Médici la última jornada de premiación hace una semana.  «Los balseros» (encabezando esta nota), de Luna nos cautivó a todos desde un principio. Se imponía por su  potencia iconográfica (como diría Valeria) sobre el resto de las obras seleccionadas. Así que ayer fui al estudio de Leonel para saber «qué había detrás del cuadro». El resultado es la entrevista que está aquí más arriba. Vean y escuchen sus palabras, y después vuelvan a la obra. Seguramente sentirán, más cercanamente, la dolorosa realidad de los inmigrantes ilegales. Y la experiencia será inolvidable