Procedimientos y resultados

Las fotos de Richard Avedon del Oeste Norteamericano, o las de Lars Tunbjörk en su libro Vinter. O las de Walker Evans en American Photographs, por citar algunos de los autores que se me ocurren ahora mismo, impactan y transmiten con el poder que les otorga el punto de vista de estos fotógrafos. Lo maravilloso está en «lo que ven y en cómo lo ven».

Robert Frank utilizó eficazmente la idea de las fotos en serie, donde algunas de ellas no tienen valor más allá de ser «el enganche» entre imágenes más sólidas, autosuficientes en su estética y contenidos. ¿Quién puede decir que su foto de una fábrica automotriz en Detroit (incluida en Los Americanos) es una buena foto?

Pero Frank no estaba pensando en las imágenes solitarias. Su intención era crear el retrato de un país según su punto de vista. Otra vez aparece aquí lo más importante que puede ofrecer un artista en su obra. Pero la fotografia es una disciplina donde bien difícil se hacer lograr un punto de vista destacado, reconocible. Todo el mundo hace fotografías. ¿Quién no puede imitar el estilo (o el no estilo) de Walker Evans?.

Stephen Shore incluyó en su American Surfaces algunas imágenes que son un claro homenaje al punto de vista de Walker Evans. En esa forma de citar al maestro Shore logra transimitir a nuevas generaciones de fotógrafos el «código abierto» que inició el gran referente del «estilo documental»

Hoy esta manera de fotografiar está de moda. Y también se ha extendido la idea de las tipologías, y las series. Los Becher marcaron el camino con su monumental trabajo. Pero esa filosofía no siempre es bien interpretada. Basta con lograr más de tres fotos de un mismo tema, desde el mismo punto de vista y con la misma luz, y considerar el camino allanado para hacer veinte, treinta fotos más, copiarlas, enmarcarlas y colgarlas en una pared. Hacer una muestra.

Parece que a veces el procedimiento termina siendo más importante que el resultado. Por lo tanto la explicitación del primero es imprescindible para valorar el segundo.

Vivimos el momento de mayor esplendor de la fotografía. Y la mirada del observador se afina tanto como la del autor. Ya podemos reconocer que un grupo de fotografías pueden funcionar muy bien en el contexto de un libro, y esas mismas imágenes resultar ineficaces en un muestra, y visceversa. Podemos identificar la intención acumulativa sobre un tema dado, y descubrir que no hay más que eso. O bien engancharnos con la repetición que nos lleva hacia lecturas más profundas y novedosas.

Parece que los procedimientos ingeniosos ya están todos inventados. El trabajo de los autores es utilizarlos para exponer, claramente, su punto de vista, que es lo único que nos deja ver un poco más allá de la superficie de una fotografía.

Fotos: Jorge Saenz, del libro TODOS LOS PAJAROS CRECEN. Cecilia Lutufuyan,  del libro CRIATURAS. Lorena Guillén Vaschetti, del libro HISTORIA, MEMORIA Y SILENCIOS. Guadalupe Gaona, del libro QUIETA.

Los libros mencionados fueron expuestos en la Feria de Libros de Fotos de Autor (FELIFA 2012)