Quien mal anda, bien termina

garcia alix

La historia de Alberto Garcia Alix está en sus fotos. Motoquero mujeriego, vicioso, tatuado y fotógrafo. No se aparta del blanco y negro y del formato medio. Expone su vida y no tiene problemas para contratar modelos, alquilar putas, utilizar a sus amigos, y a sus propias heridas para mostrar lo que nadie dice. Y ahora todos estamos trinando en contra de la «excesiva autoexposición de algunos autores»… Cada vez me gusta menos usar comillas. Cada vez me gusta menos usar signos de admiración. Cada vez me gusta menos usar emoticones… y puntos supensivos, y discursos emotivos, y citas de otros… es miércoles!

A lo mio amigos: García Alix es un buen fotógrafo y todo el mundo lo sabe. El lunes pasado se proyectó Corazón y Hueso en el Teatro Margarita Xirgu y a pesar del público escaso y las chicas que se hacían pis por ver esos tatuajes de cerca, el hombre fue y puso el cuerpo. Garcia Alix está solo y busca amigos/amigas. Es el precio de hacer de su vida, la propia obra. Hay quienes han hecho al revés. Son los que no ponen el cuerpo.

mappel

El otro que ponía el cuerpo pero me arruina el título de este post, era Robert Mapplethorpe. Garcia Alix en la movida madrileña después de la gran dictadura. Mapplethorpe, más complejo, en un ambiente mucho menos claro, un guiso trapero hecho de los despojos del movimiento beatnik, La Fábrica de Warhol. Los hippies que se empezaban a convertir en «bobos». Las guerras imperiales. Un bolonqui. Igual, se ve que entre tanta jarana en continuado encontró tiempo para construir una obra monumental, una técnica extraordinaria, y un sinnúmero de temáticas que lo mandan directo en patineta a la cima sagrada de los grandes grandes de la fotografía mundial

«Ahora sé que la cercanía no existe. Siempre alguien tiene los ojos cerrados. Uno ve cuando el otro no ve. El otro ve cuando uno no ve. Sólo una madre puede estar cerca». Lo dice un personaje de Alberto Bolaños en «Una novelita lumpen». La leo en el subte, mientras huyo  de los artistas ambulantes, contesto mensajes de texto, busco citas de otros. Me alejo de la realidad.

¿De qué nos sirven estas aparentes cercanías que nos ofrecen García Alix y Mapplethorpe? ¿Nos da ganas de imitarlos?. ¿Nos preguntamos por qué ellos pudieron y nosotros no? ¿Nos ofenden? ¿O acaso han logrado cambiar algo en este mundo? El que esté a tiro y lea este post me lo escribe por favor. Estaré agradecido. Me dará valor para seguir mirando.