RETRATO CON-SENTIDO

Primero habría que definir bien lo que es un retrato. Para mi, y para los entendidos, retrato es fotografiar a una persona con su consentimiento, nada más. Claro, también está la iconografía que nos va marcando lo que es y lo que no es un retrato.

Por ejemplo, si yo fotografío a una persona con su consentimiento, pero le pido que actúe una acción como si no estuviera frente a una cámara, esa imagen no será un retrato. ¿Ustedes qué piensan?

Por eso, el desafío de la tercera consigna de #UNAFOTOPORDÍA es el retrato de una animal. ¿Cómo logramos el consentimiento de la bestia elegida?. Más aún, ¿cómo hacer para que no sea para nada espontánea su expresión? Pienso que los perros son más fáciles de hacer. Siempre me acuerdo de las fotos de Germán Ruiz, y las de William Wegman!.

Los gatos (mis gatos), definitivamente no tenían la menor intención de darme su consentimiento, y mucho menos mirar a la cámara. Aquí les subo algunos de los resultados. Los desafío a que logren con sus mascotas un retrato consentido y también (por qué no?) con sentido.  ¿Quién empieza?

Hagan click acá para ver todas las consignas de #UNAFOTOPORDÍA.

Y no se olviden la consigna de mañana:

Salí con papel y marcador negro a la calle. Que la gente escriba sus deseos. Fotografialos