¿Retrato de grupo, o retrato grupal?

Es siempre un problema. Si fotografiás a más de tres personas juntas, seguro seguro que al menos una cierra los ojos, o hace una mueca, o mira cuando no tiene que mirar.

Por eso será que sólo los «socialeros» controlan el arte del retrato grupal en fotografía. O por lo menos los pescan a todos (no importa la cantidad) siempre con los ojos bien abiertos. ¿Cuál es la gracia de retratar a un grupo que no te mira?  Ya lo hizo Eduardo Gil con su serie Paisajes. Es más fácil, es por eso :). Ayer vi que mis amigos de Sub Cooperativa eligieron también fotografiar al grupo participante en el taller de Nelson Garrido con los «ojos bien cerrados». (Arriba)

Marcos López hace un retrato grupal, parafraseando el estilo callejero en su «Esquina Adidas» (arriba). Nadie mira a cámara ni nadie tiene los ojos cerrados. Pero es un retrato grupal porque todos consintieron en hacer la foto. No es lo mismo un retrato de grupo, creo yo.

Walker Evans hace un retrato de grupo cuando fotografía el subte de Nueva York, igual que Philippe Bazin con los ancianos en el hospital de «estancia larga». Y digo «de grupo» porque fotografían a cada persona que pertenece a un mismo grupo humano y después las juntan o no. Las hacen aisladas del entorno que sin embargo permanece «afuera» de la foto. El paisaje circundante no deja de existir, pero es un enigma.

Cecilia Reynoso hizo varios retratos grupales y a la vez de grupo en su proyecto La Familia Flores (encabezando este post). Ahora quiero pensar más en los ejemplos de fotos grupales. Me interesa el paisaje en el que estos retratos están contenidos. ¿Qué nos están diciendo? ¿Qué relación tienen las personas retratadas con ese paisaje? 

Les pido amig@s, suban sus fotos grupales y me cuentan del paisaje que las envuelve. Y por qué las hicieron y cómo. ¿Empezamos la charla?