Robert Frank. Diario de un encuentro 03

Ya no soy un outsider. No quiero tener nada que ver con el establishment. No tengo muchos amigos. Todos los amigos de la beat generation se han ido ya. Y cuando uno se vuelve viejo se da cuenta de que más que ser marginal en realidad uno está solo.


La gente no tiene tiempo. Incluso yo no tengo tiempo. No tengo la paciencia para escuchar a otra gente. No conozco gente joven. Encuentro que vivir en esta hermosa ciudad es suficiente para mí. Tengo la energía necesaria para vivir aquí, con la ayuda de June.
Todo cambia cuando uno se vuelve viejo. El paisaje cambia. Y uno se da cuenta cuando el deterioro físico comienza. Esa es la señal.

Nunca creí en hacer arte como fotógrafo. Me parece un gran error decir A R T E en letras mayúsculas. Yo creo que hacía buena fotografía de acuerdo con mi propia visión. Tal vez es muy difícil llegar a tener una clara visión como fotógrafo. Hoy la gente es más inventiva. Hay más fotógrafos persistiendo en diferentes formas de fotografia. Paisajes, retratos, ciudades. No me gustaría empezar otra vez. No creo que pudiera fotografiar la ciudad como lo hice en los años cincuenta. Ahora fotografío con esa cámara (señala una Lomo, una cámara de plástico de muy bajo costo, sobre su mesa de luz). Es una clase de entretenimiento para mí. Tengo que hacer algo para pasar el tiempo. Viajo mucho y siempre llevo esta pequeña cámara de plástico conmigo. Fotografío en blanco y negro. A veces en color. Voy a una casa de fotografía cerca de aquí y encargo copias de contacto. A veces marco una o dos y las copio más grandes.

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