Robert Frank. Diario de un encuentro 04

Me gustó mucho Lima. Yo viajaba con la gente del pueblo en los camiones por caminos de ripio. Muchas mujeres usaban esos sombreros. Me llamaban mucho la atención.


Espero haber visto algo más que esos sombreros, las montañas, el paisaje. Estuve la mayor parte del tiempo solo durante unos seis meses. Recuerdo que estaba viajando en tren y un vendedor ofrecía unos sándwiches. Alguien a mi lado me dijo que no lo comiera, porque estaba hechos con carne de perro. Igual me lo comí. Era fantástico. En algunos pequeños lugares en las montañas uno podía comer con cubiertos de plata. La gente era muy amigable.

Creo que tenía una pequeña maleta solamente. Cuando llegué a la frontera entre Bolivia y Perú había soldados ahí. Me recomendaron no pasar. Dormí en una casa deshabitada en un lugar desconocido para mí. Más tarde me avisaron que ya no había soldados, así que crucé la frontera en medio de la noche. Era una persona bastante arriesgada en ese entonces.

Mi primer cámara fue una Rolleiflex y comencé a fotografiar todo aquello que me interesaba. Cosas muy aburridas, la cosecha de la uva, animales, cerdos principalmente, actividades del campo, cosas muy simples. No lo hacía por encargo sino para mí mismo. Después conseguí un trabajo en una gran compañía fotográfica a través de mi padre, pero era algo muy mecánico, una cadena de producción. Solo duré dos dias en ese trabajo. Entonces mi padre me dijo: “Es muy bueno que quieras ser un fotógrafo, pero vas a tener que pensar en algo más para ganarte la vida”. Las chances de vivir de la fotografía en aquellos tiempos eran muy pocas. Y además estaba la guerra. Suiza estaba aislada. Fui a Ginebra. De casualidad encontré a un hombre, en el mercado, que me dijo que era fotógrafo. Era un hombre extraordinario. Me dijo: a veces necesito alguna ayuda en mi trabajo. ¿Podrías ser mi asistente? Yo dije: sí, claro. Él miraba mi motocicleta, estaba muy interesado en la motocicleta que tenía en ese entonces. Yo fui siempre muy afortunado con la gente.

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