Simplemente fotos

Y no digo «bellas fotos». Retomo aquí amigos, amigas, la muy buena charla que veníamos llevando en el post anterior. Recuerdo que dos entradas atrás en el blog  Alec Soth citaba sus prioridades a la hora de realizar y/o consumir fotografias. Si no se acuerdan, hagan clic aquí!.

Cuando hablamos de la belleza en fotografía (es de la única que puedo hablar y aún asi me equivoco seguro) yo estoy a favor de la belleza real :p . Esto es: adhiero a los principios básicos que Edward Weston anunciaba hace 80 años en su modesto estudio de Carmel: «NO se retocan retratos». Ha pasado el tiempo, y cierto es que todos, todos, intervenimos nuestras fotos, de una u otra manera.  Y en este  update se nos van algunos principios inamovibles por la ventana también! Pero el avance de la tecnología es incontenible, e irresistible.

Ahora bien. Les pregunto, me pregunto, Si tomamos como leading case una  «maternidad» de Pedro Luis Raota (encabezando este post) y  una de Rineke Dijkstra? (aquí arriba) ¿Cuál es la más bella?. Quiero ir un poco más allá y preguntarles, preguntarme: ¿Cuál expresa la belleza de un modo más simple?.

Si acordamos que las dos son bellas, dependiendo del gusto del observador, se desprende que todo concepto de belleza está impregnada de una ideologia. Yo estoy más cerca de la visión de Rineke, aunque me cueste apreciar esa belleza. Y siempre estuve bien lejos de la mirada de Raota, muy a pesar de tentarme con esa idea distorsionada de lo bello. Y lo bello no siempre es entretenido tampoco! Estoy en un serio dilema. Les pido una ayudita que me permita salir del atolladero.

Ustedes, y perdón por lo extremista de mi comparación, ¿qué opinan?