Síndrome de abstinencia

No hagan juicios apresurados. No estoy publicando la foto de esta chica para que suban comentarios. No!. Lo pongo en blanco sobre negro. Ahi va: hace rato que no tomo fotografias. Quiero decir: hace un tiempo que no me cuelgo la cámara y salgo a caminar con ella, por ella, dispuesto a usarla si la más mínima señal se presenta, alerta, con la herramienta en la mano!. Y ya estoy con síndrome de abstinencia!. Estoy marcado por algunas cosas que leo. Y lo que veo para fotografiar no está al alcance de mi cámara (o de mi mente). Ni siquiera sé bien cuál es mi cámara a esta altura de los acontencimientos tecnológicos. Para algunos la  fotografía ya no es un acto individual y solitario. La fotografía se cuela en el mundo del arte y es utilizada también por los artistas, que la usan y no la conocen, ni quieren conocerla. Mientras, los fotógrafos que son artistas piensan que tienen que hacer arte.

No sé si hacer una lista o ponerme a llorar. Extraño la película y los cambios tecnológicos de antes! Y de nostalgioso voy al cine a ver el ciclo dedicado a Eric Rohmer. Asi lloro y me río un rato y está oscuro y  nadie me ve.  Mejor hago una lista :

. Me gusta la fotografía como acto solitario. Soy un onanista de la cámara 😛

. Son fascinantes algunas fotografías «escenificadas». Thomas Demmand y Jeff Wall a la cabeza. Es imposible hacer esas fotos en solitario…

. Si están leyendo «NO SABE / NO CONTESTA, Prácticas fotográficas contemporáneas desde América Latina» tal vez encuentren la razón de mi desorientación actual. Las primeras dos páginas del prólogo de Rodrigo Alonso son para explicar el titulo nomás.

. Mi Canon XTi es lenta.

. Cada vez me gusta más Tina BarneyLaura Letinsky. Pero son tan sofisticadas… me dan un poco de bronca. Pero debe ser de envidioso nomás por que mientras yo escribo pavadas no hago las fotos que tengo ganas.

. Ayer comi un scone de queso fantástico! mientras hablaba con Ale de cine pero no de fotos.

. Amo mi Rollei porque es más rápida, pero no le tengo paciencia.

. Quiero hacer un retrato. Sólo eso.

. Julieta me mostró el libro «De donde no se vuelve» que hizo el Museo Reina Sofia con la obra del fotógrafo español Alberto García – Alix. Me voló la cabeza! qué photographer! Blanco y negro, formato medio, prolijo e inexacto. Autobiógrafico todo el tiempo, y qué vida!. Un genio. No puedo contarles mucho más de él porque Julieta no me prestó el libro. Pero lo que ví fue suficiente para despertar mi síndrome de abstinencia. En el fondo es mejor andar con las ganas en la mochila, aguantarse un poco hasta que algo se presente. Tal vez, cuando el momento llegue, ya no tendrá tanta importancia, y habré hecho un retrato.