Todos seremos fotógrafos

El sábado a la mañana, mientras desayunaba en un hotel de Santa Fé, ví las primeras imágenes del accidente ferroviario en la línea Sarmiento. De ahí fui a mi computadora y en La Nación online leí las primeras informaciones.

A la tarde, al comenzar mi charla sobre la historia del fotoperiodismo, frente a una audiencia de casi 300 personas en el marco de Santa Fe Foto, hice las siguientes preguntas:

P: ¿Les gusta la fotografía de prensa? R: Casi todo el mundo respondió un sí rotundo

P: ¿Saben cuál es la noticia del día? R: Algunos respondieron el choque ferroviario

P: ¿Quién de ustedes trajo un diario de la mañana? R: Nadie

P:  ¿Cómo se enteran de las noticias? R: internet. (Así, sin mencionar diario alguno).

En la primera galería de fotos publicadas en la versión online de LN había 11 fotos. La primera, y más impactante, era una captura de TV (arriba). Las fuentes se repartían así:1 captura de TV, 4 de Twitter. 4 de LN. 2 de agencia TELAM.

La oportunidad de una noticia importante y el pequeño e improvisado cuestionario frente a una audiencia que simpatiza con el fotoperiodismo, me dejaron pensando en una buena cantidad de interrogantes frente a esta situación planteada.

 

Yo les pido, así empezamos a charlar, que tengan en cuenta las siguiente ideas:

1. ¿Es el diario impreso un medio de comunicación del pasado, y nosotros nos empeñamos en aferrrarnos a él?

2. Si nos gusta tanto el fotoperiodismo, ¿por qué no leemos las noticias?

3. Si los diarios online no son nuestra fuente de información, ¿a qué nos referimos cuando señalamos como nuestra fuente «internet»?

4. Si ya no es posible estar en el lugar de la noticia, ¿cuál es la misión del fotoperiodista? O tal vez es una profesión que también está en extinción del mismo modo que los diarios en papel?

5. Si todos somos fotógrafos, ¿por qué no cobramos por ello?

Qué comienzo de lunes!