Un nuevo paradigma

Ser mujer es todavía algo muy difícil en esta sociedad. Las leyes van más rápido que las costumbres. Y lo que es claro en la letra, no resulta igual de transparente en la práctica.

Hace dos meses me convocaron del Centro Cultural Borges para curar una exposición de fotografías de reporteras argentinas, en el marco de la muestra de Margaret Bourke White, curada por Vicki Goldberg,  que se inaugura este jueves.

MBW fue la primera reportera mujer en ser acreditada como corresponsal de guerra. La última reportera en fotografiar a Gandhi antes de su asesinato. Hizo un libro emblemático y polémico (You have seen their faces), y murió relativamente joven. Pero hay mucho más en esta mujer que abrazó una profesión de hombres en un contexto histórico mucho más desfavorable que el actual.

Me puse a repasar el trabajo de la reporteras que conozco y que están en actividad. Se me hizo difícil dar con autoras que, además de la tarea de todos los días, hayan desarrollado un proyecto personal, ya sea periodístico o de otro carácter. No tenía tiempo de llamarlas una por una y preguntarles, así que me tuve que guiar por lo que veía de ellas en los medios y en la red, y por la ayuda de ustedes que siempre aportan datos que a mi se me escapan.

Elegí para trabajar a 6 fotógrafas cuyas imágenes ilustran este posteo. Y como yo soy de hacer listas, y me acabo de enterar que los neurobiólogos (¿?) dicen que hacer listas es muy bueno para la agilidad mental… :),  acá una lista de mi elección final:

Adriana Lestido: Porque fue de las primeras reporteras en los años 80, y porque ya en esos años estaba trabajando «en paralelo», produciendo su propia obra, sabiendo que los medios nunca serán los vehículos de nuestras propias ideas acerca de las cosas.

Mariana Eliano: La expresión moderna de una fotógrafa que se mueve por el mundo. Fue free-lance durante varios años, trabajó para diarios grandes, para la Associated Press también. Ahora es editora y fotógrafa de varias revistas. Un ejemplo de cómo debe ser una reportera, con iniciativa, dúctil. Y sobre todo, realista

Emiliana Miguelez: Es fotógrafa de planta en el diario Clarín. Es duro estar en el staff de un diario grande. La mayoría de tus días transcurren entre conferencias de prensa y viajes al conurbano. Emi le sacó partido a una situación que podría haber sido un somnífero para su creatividad y desarrolló un proyecto enorme, épico: retratar al mayor y más extenso núcleo poblacional de la Argentina.

Graciela Calabrese: Uno de sus grandes talentos es persistir (¿resistir?) Vislumbró su proyecto en medio de la confusión de la última gran crisis argentina. Y persistió. Le ganó la batalla al silencio de los medios con un tema de enorme impacto social.

Cecilia Lutufyan: Todo lo hace bien. Se mueve con libertad entre dos mundos que pueden ser opuestos (la fotografía de prensa y la fotografía artística. Su habilidad más desarrollada es la de combinar fotografías para decir más y mejor acerca de lo que ve.

Julieta Escardó: Con persistencia y vocación hizo el mayor reportaje que yo conozca sobre la educación en escuelas rurales. Un tema trajinado en los medios, pero nunca profundizado. Es pionera (ya todos lo saben) del fotolibro en Argentina

Estas 6 fotógrafas abren el camino a las demás, y a las que vendrán en el futuro. El mundo del fotoperiodismo está cambiando vertiginosamente y nadie sabe hacia dónde va. Las fotógrafas argentinas parece que ya lo han adivinado. Vengan al CC Borges y véanlo con sus propios ojos.