Un secreto inalcanzable

“The thing itself is such a secret, and so unapproachable” Walker Evans

Ayer, la anunciada tormenta no llegó a mi casa. De todas maneras, me trajo una alegría inesperada. Uno más de los misterios que nos rodean todos los días :). Asi las cosas, a las tardecita me dediqué a hojear algunos libros y busqué mis tarjetas llenas de preguntas sin responder (Si, tengo tarjetas, esas de la facultad, donde anoto preguntas y preguntas y preguntas).

Les expongo aquí, sin más reparos cuáles son las preguntas que elegí, y les subo unas fotos a modo de ejemplos.

1. La foto que les muestro de Boris Mikhailov (encabezando este post) es una de las más representativas de su larga serie de gente indigente. Pregunto: a) ¿No es humillante la forma de exponer a estas personas?. b) Es una buena fotografía más allá de lo que opinemos de su contenido? y c) Podemos pensar que, estemos o no de acuerdo, esta imagen es parte de un trabajo serio y comprometido de un artista?

2. Las mismas preguntas del punto 1 se aplican a la foto emblemática del trabajo en Arfrica de Sebastiao Salgado. Porque bueno, no por ser un niño africano, hay que exponerlo desnudo de esa manera. ¿Qué dicen?

3. La foto de la señorita en paños de menores es del discípulo más querido de Mikhailov, Sergei Bratkov. Si no conocen la serie, pueden verla haciendo click aquí. Y también las mismas preguntas se aplican para este caso.

4. Y por último, una de las imágenes más impactantes de Tulsa, de Larry Clark. No es acaso esta foto un poco “fotoclubera mal”?

Hace tiempo ya, me estoy preguntando acerca de determinadas estéticas y temas que se ponen de moda. De acuerdo al ambiente en que te encuentres, fotos de estilo “publicitario” o “propagandístico”, o “fotoclubero mal” son malas. Mientras que  cualquier paisaje urbano en 6×6 muy desaturado y sin un atisbo de vida copiado a 1,20 de largo, o un retrato neutro “antes y después”, o los más recientes “apropiaciones” son obras para museos.

No se asusten ni se enojen! el párrafo de arriba es una expresión drástica para poner el tema que me ocupa de un modo simple y claro frente a ustedes. Además, no creo que mis dichos sean muy diferentes a los de cualquiera que pasa por el SNF o por el premio Petrobrás y sale puteando.

Ustedes ya saben cómo pienso y no siempre es lo que escribo. Por mi parte, me gusta saber qué piensan ustedes. Esto último, siempre es lo más difícil.