Una imagen vale 750 palabras

Juan Boido lo dijo: una imagen vale exactamente 750 palabras. Ni mil, ni un millón. En el debate del sábado en el II Nano Foto Festival. Se develó la incógnita!. Se terminó con el mito alimentado por los chinos hace tantas generaciones.

Julieta Escardó, Fabián Casas, Gisela Volà, Eduardo Médici y Juan, integraron la mesa redonda frente a más de 150 personas que colmaron la sala de Arte x Arte. ¿Tal vez este debate fue el plato fuerte del festival? Por un momento pensamos que lo que verdaderamente había causado sensación había sido la seguidilla de proyecciones de autores que tuvieron lugar entre el viernes y el domingo. Se creó un nuevo espacio donde fotógrafos que no tienen mucha exposición pública muestran sus trabajos y contestan preguntas, explican como lo hacen, cuentan sus angustias, los avatares del proceso creativo, los bloqueos, las obsesiones.

Entonces el festival tuvo un debate y unas proyecciones. Se vendieron libros de La Luminosa y de Piano Piano. Tuvimos en todo momento la cálida atención y cuidado de los dueños de casa: Luz y Alfonso Castillo, y de todos sus colaboradores, empezando por Marisol. Se ve que nos vieron con hambre a los Nanos. Había sanguchitos todo el tiempo!

La estrella, el evento más destacado del Nano no fue ni el debate ni las proyecciones. Ni la cariñosa presencia de Violeta Castillo y sus canciones. Ni la Holga que sorteamos. Ni tampoco el generoso aporte de nuestros sponsors (que dieron mucho, y pidieron poco) No, no. Las muestras, el diseño, el contenido de las fotos. Lo que importaba en el festival era lo que las fotos mostraban. El paisaje de la ciudad, el retrato de los habitantes de nuestro país. La mirada singular sobre la vida de los guardavidas que nos regaló Esteban Spila. La observación de lo mínimo en la vida cotididana por el talentoso Mariano Imperial. ¿Acaso alguien conocía a estos autores?

Sub Cooperativa de Fotógrafos desplegó su inmenso ensayo Comer. Y la sala (de paredes negras) parecía especialmente diseñada para que el observador se concentrara en lo que esas fotos estaban mostrando.

Entonces lo importante de este festival no fueron las fotos, si no lo que ellas mostraron. Tampoco fueron las 750 palabras a las que cotiza una imagen :).  Nos dimos cuenta que en esta sobredosis de imágenes en las que nadamos todos los días, hacen falta palabras para ordenarlas y destacar las que valen por si mismas. Descubrimos que hay fotos que invocan miles de palabras. Fotos maravillosas que invitan a hablar de ellas.

Ahora la pregunta es cómo seguir. Arte x Arte estuvo colmado los tres días que duro el Nano, pero queremos mostrar estas fotos  a mucha más gente. Para que se necesiten más palabras, más fotógrafos, más libros, más espacios nuevos

Foto grupal: Nicolás Zonvi