UNA VASIJA AZUL

Qué bueno para un/una fotógrafx ir a charlar un rato con un artista que no está interesado en el lenguaje fotográfico. Es más, si el artista es, como el caso de la entrevista que les presento hoy, un artista abstracto, mejor. No hay posibilidad alguna de un referente en sus obras, y es casi imposible imaginarlo siquiera.

Entonces, nos vemos ante la crudeza del hecho estético expresado en colores. Nada más que colores, porque la forma se limita a tres o cuatro opciones que funcionan simplemente como contenedores. Ahora bien, no piensen que lo que van a escuchar de Juan José Cambre , que expone por estos días en Vasari, son palabras coloridas y sin forma, no.

Cambre es un perfeccionista que vive en un mundo que no es el nuestro. Un país en el que el verde talo o el carmín pueden ser motivo de noches de insomnio. Verlo y escucharlo a Cambre puede ser una lección para los que estamos acostumbrados a lidiar con «algo» delante de nuestros ojos. Cambre ese «algo» lo descubre en el hacer la obra, y resulta apasionante. Déjense contagiar y escúchenlo.

Les dejo aquí algunas transcripciones para que vayamos charlando de ellas:

. La forma era lo primero y el color se adecuaba. Después eso cambió. 

. La proporción áurea

. La explicación es un material más de la obra, pero no debería ser explícita

. El público siempre trata de eliminar el arte. La pulsión natural es sacarlo del medio, desacreditarlo.

. El arte habla en un lenguaje que no está en la realidad.

. Trabajo en serie para encontrar pequeños «hallazgos»

. Los bocetos son más importantes que la obra, pero finalmente desaparecen.

¿Quién de ustedes ha reflexionado alguna vez sobre estas ideas de Cambre?