Yo no quería ser un gran maestro

Es así, la historia de la fotografía no puede estudiarse, definitivamente, como la historia del arte en general. Acá, en el campo de la fotografía pasan cosas raras…

Tomemos por caso tres grandes autores del siglo pasado. Una más cerca en el tiempo, Vivian Maier (arriba) y los otros dos Eugene Atget y Ernest Bellocq (una de sus famosas prostitutas encabezando este post), contemporáneos entre sí.

Los tres son maestros de la fotografía. Y así aparecen en todos lados. Se los considera grandes artistas. Pero resulta que ellos nunca se enteraron de semejante galardón. Es más, nunca se propusieron hacer nada en particular con sus fotografías. Atget, sólo quería venderlas a los artistas de su época y ganarse el pan de cada día. Bellocq se divertía con su proyecto secreto en las calles de New Orleans, pero nunca se le ocurrió hacer una muestra con esas fotos!. Y Vivian Meier, ya sabemos lo que pasó.

Entonces, pregunto: ¿Qué te hace gran maestro, cuando vos no querés enseñar nada?. Yo estoy convencido de que si investigáramos un poco más seriamente los archivos y las fotos anónimas que andan por ahí, seguramente encontraríamos más genios «tapados». ¿Ustedes?

Pero un artista no solo tiene que serlo, si no que además tiene que ser consciente de ello e intentar transmitir su obra. ¿Ustedes qué piensan?

Les pido amig@s comentarist@as: suban acá abajo fotos de los genios escondidos que conozcan o que andan sueltos por ahí, todavía no  reconocidos por la historia de la fotografía. Asi escribimos «otra» historia

¿Quién empieza?