«Yo soy los detalles»

Dice una costurera frente a la máquina de coser a fines de los años cuarenta. La costurera es María Merlino y está interpretando la obra «Nada del Amor me produce envidia», de Santiago Loza. Anoté a oscuras la frasecita en mi libreta mientras miraba esta lindísima obra que me recomendó Eva. Los detalles, ¿son tan importantes en una buena fotografía? ¿Los detalles son importantes en general?

Ahora con el Gigapan vemos cuántos y quiénes son los miles de asistentes a una manifestación, y localizamos facilmente el lugar si lo buscamos en GoogleEarth. En Vimeo me sorprendo con la exahustiva investigación visual sobre Sidney que Keith Loutit está desarrollando con fotos y video.

Beached from Keith Loutit on Vimeo.

Me quedo pensando en lo que escribía Barthes en La Cámara Lúcida cuando indagaba en una vieja fotografía de su madre. Quería ir más allá, ampliar la imagen más y más, a ver si al fin llegaba a encontrar verdaderamente a su madre.

«Lo que importa es el detalle; puede ser la clave del todo» Decía un viejo maestro de fotografía. Estamos obsesionados por los detalles y las nuevas tecnologías agudizan el síntoma. «Estamos sonados, la fotografía va a desaparecer!» «Son juguetes tecnológicos y nada más!», «Un elemento de control social!», diría The Negative Man.

Mejor no le hago caso. Hoy estoy casi optimista. Se lo prometí a Funes!. Me voy a tomar el té. 🙂